ORGULLO FREAK, “FRIKIS”, CHIKILICUATRE Y EUROVISIÓN


KITSCH Y FREAK (Capítulo 1)
He leído en el diario hoy que el domingo se celebra el día del orgullo freak y se me ha ocurrido hacer una reflexión sobre este interesante fenómeno tan poco estudiado con la seriedad que merece. Desde que la intrépida periodista que se mea en la ducha (MM) calificó el estúpido programa "Gran hermano" como "experimento sociológico" (sic) se abrió la veda para dar una pátina de trascendencia a la cultura basura, informal y descerebrada. Así que si tuviéramos que definir lo "freak" como categoría estética tendríamos que recurrir a sus antecedentes ilustres (lo raro, bizarro, "queer", "pop" o, en castizo, hortera y "cursi"), lo KITSCH, en definitiva.
Se entiende por "kitsch", término de origen alemán, aquello de "mal gusto" por extravagante, ridículo o exagerado, y designa una obra groseramente mimética que reproduce burdamente aspectos pretendidamente artísticos, convencionales y trivializados, simulacros o sustitutos del arte que produce la industria cultural o de consumo, y también los pretendidos iconos culturales que acaban tranformándose en "souvenirs" turísticos: el toro de Osborne, la bailarina flamenca, la paella imantada para enganchar en la neverea son ejemplos de este mal gusto que, sin embargo, puede acabar reutilizado y reconvertido artísticamente, paradojas de la vida, para ser reinterpretado y devuelto a su categoría artística: los "ready made" dadaístas, la Gioconda con bigotes, o el urinario invertido de Duchamp.
El universo friki se mueve en las mismas coordenadas, en la difusa frontera entre lo absurdo, grotesco, ridículo y lo artísticosociocultural. Por cierto, ¿de dónde proviene el nombre "freak"?
 
ETIMOLOGÍA Y RAÍCES FREAKS (Capítulo 2)
El término "freak" procede del inglés y significa monstruo, algo grotesco, absurdo, ridículo o deforme. "Ser freak de algo" viene a significar ser "fan" o seguidor hasta la demencia de una tendencia estética o social.
 

From the Diccionario Espasa Concise © 2000 Espasa Calpe:

freak [frɪ:k]

I

nombre
1   monstruo
2   familiar estrafalario,-a
3   familiar fanático,-a
     a music freak, un fanático de la música
4   a freak of nature, un capricho de la naturaleza
    

II

adjetivo
1   insólito,-a
     a freak storm, una tormenta inesperada

From the WordReference Supplement © 2007 WordReference.com:
freak:

Compound Forms:

freak accident

nm

accidente extraño

 

freak of nature

nm

fenómeno de la naturaleza

 

freak of nature

nm

monstruo

 

freak out

 

friquearse Argentina

 

freak out

 

dar un ataque México

 

freak out

 

flipar España

 

freak out

 

volverse loco

 

freak out (fuming with anger)

 

echar chispas

 

freak out (fuming with anger)

 

echar humo

 

freak out (get angry)

 

estar fuera de sí

 

freak out (go berserk)

 

volverse loco

 

freak out (on drugs)

 

alucinar (con drogas)

 

freak out (on drugs)

 

flipar (con drogas)

 

freak show

nm

espectáculo de monstruos

 

freak show

nm

número de monstruos

 

freak someone out (make panic)

 

poner el susto en el cuerpo a alguien

 

freak someone out (make panic)

 

poner histérico a alguien

 

 
Pero en realidad la procedencia de raigambre estético-artístico-cultural procede de una película americana de Tod Browning del año 1932, "Freak, la parada de los monstruos", que trata de un circo lleno de seres tullidos, deformes, personas amputadas, malformaciones genéticas, etc., donde uno de los enanos, Hans, hereda una fortuna y, atraída por su dinero, Cleopatra, una bella contorsionista, intentará seducirle para engañarlo y desplumarlo con la colaboración de Hércules, el forzudo del circo. "The monster parade" o el circo d elos monstruos, se refiere, pues, a esos seres de exhibición circense (tipo el hombre elefante o la mujer barbuda…) tragicómicos que, debido a su extrema rareza o fealdad, estupidez e insania, serán víctimas de la burla del vil populacho: de ahí nacerán los FREAKS:
 
 
 
También contamos con otro antepasado ilustre en la genealogía de lo FREAK, un cómic "underground" de la contracultura de los años 70, LOS FABULOSOS FREAK BROTHERS, una panda de lisérgicos hermanos, un trío de colgados que vive en el dorado San Francisco, cuya única preocupación en la vida es conseguir droga, una auténtica apología de la marihuana:
 
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Es un cómic de estética deliberadamente feísta, cutre y mostosa, de Gilbert Shelton, autor del también famoso "Fat Freddy’s Cat". Con el nombre de "freak" se conocía a los "hippies" en el argot setentero (el slang norteamericano).
 
 
 
Estos don los dos referentes máximos o antepasados nobles de nuestro ya castellanizado "freak", que ha obtenido sus derivados: friki (o friqui), fricada, friquismo, africar, y el nostrat català "fricandó", homónimo de un plato de ternera con salsa.
Pero, ¿el mundo académico y artístico se ha ocupado en serio del mundo freak?…
 
FRIKISMO ACADÉMICO y CULTURA BASURA (Capítulo 3)
 
Según el profesor Georges Jacques Le Mienne, de la Universidad Sorbona II (traduzco más o menos literalmente: "El fenómeno freak o frikismo todavía (el subrayado es mío, está escrito en el año 2006) no puede considerarse una corriente artística de entidad ni siquiera un fenómeno relevante de la cultura de masas o contracultura; la entronización del mal gusto y el escarnio de lo grotesco o ridículo, sí es un síntoma de decadencia social que deben ser estudiados por psicólogos y sociólogos. Para hacer un símil sencillo: igual que en los mundos de la moda y la cocina existen la alta moda y la alta cocina, éstas conviven con el prêt a porter y la cocina de mercado y con formas de confección caseras y de supervivencia, pero existen asimismo, y todos los hemos visto y probado, los vestidos risibles que casi nadie se pondría y la comida repugnante que casi nadie se comería: esos "casi nadie" que pueblan el mundo de la subcultura, pseudocultura o contracultura, y quprovocan estupefacción, asombro, curiosidad (más o menos insana) o simplemente risa… son los freaks".
 
Sin embargo, y pese a estar totalmente de acuerdo con el teórico universitario de estética contemporánea, hay que buscar en el caso hispánico los antecedentes artísticos quehacen que el fenómeno freak tenga unas raíces más profundas que en el país vecino, donde (qué envidia) los programas de arte y literatura emitidos en televisión (un ejemplo de divulgación de la "alta cultura") son de máxima audiencia (resulta triste compararlo con lo que ocurre aquí). Así, pues, aquí contamos con una larga y fértil tradición de la estética de lo feo y deforme, vinculada al realismo y al naturalismo: baste recordar a Goya (la España negra, los desastres de la guerra…) o al esperpento de Valle-Inclán (Luces de bohemia).
 
El CCCB, Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, ubicado en el núcleo artístico de vanguardia y últimas tendencias de la ciudad del diesño y la apariencia, al ladito dell MACBA (Museo de arte contemporáneo de Barcelona) ha realizado ya varias exposiciones donde ofrecía testimonio y documentación sobre esta corriente estética y, de alguna manera, lo entronizaba y ledaba carta de naturaleza. Recuerdo dos: "El salvaje europeo", donde se rastreaba la imagen y el concepto de salvaje que caracterizaba como tales a quienes se encontraban fuera de la civilidad: seres bestiales, primitivos, amenazadores y peligrosos que vivían muy cerca, pero más allá de la polis y de sus normas…
 
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y especialmente, por lo que respecta al tema que estamos tratando, "Cultura Basura: una espeleología del gusto" http://www.liceus.com/cgi-bin/gui/03/1378.asp (cuyo comisario fue mi compañero de promoción Jordi Costa, que después organizó "Plagiarismo" en La Casa Encendida de Madrid).  
 
Fragmentos del catálogo de la exposición CULTURA BASURA (CCCB, 2003)

"La cultura basura eleva a categoría estética todo aquello que la cultura oficial considera aberrante. La exposición nos propone un recorrido por esta estética –sus orígenes, sus iconos, sus lenguajes y su funcionamiento– e invita al visitante a convertirse en un espectador basura consciente y activo. CULTURA BASURA es un viaje al exceso, la distorsión, la intensidad, la heterodoxia, la ironía y la crítica.

La Cultura Basura es aquel fenómeno que nace cuando, en una determinada creación, el error se convierte en elemento expresivo. O en el inefable secreto de belleza de una realidad estética alejada de cánones, proporciones y armonías. Un producto basura es, en definitiva, algo atroz que fascina: como un rostro desfigurado al que no podemos dejar de mirar, una canción idiota que no conseguimos quitarnos de la cabeza o una película desastrosa cuyas torpezas formales nos hipnotizan.

Suele hablarse de Cultura Basura con intenciones frecuentemente peyorativas: es la expresión discriminatoria que usa quien quiere delimitar el terreno de su concepción del buen gusto –habitualmente refrendada por el consenso de la elite cultural– frente a los extrarradios, caóticos y desordenados, del placer estético todavía no aceptado y codificado. No obstante, la Cultura Basura proporciona una respuesta en clave pop a las insidiosas preguntas sobre el lugar del arte que recorren la historia de la modernidad.

Si las vanguardias de entreguerras y las posteriores corrientes utópicas del activismo artístico de la segunda mitad del siglo xx –de COBRA al Neoísmo, pasando por el Situacionismo– intentaron barrenar las ideas de cultura y arte en tanto que construcciones de la clase dominante, la Cultura Basura propone una forma lúdica, popular y desarticulada de afrontar el problema. La belleza puede estar bajo la alfombra, en el territorio de lo innoble, en el ámbito de la baratija: en los abismos del gusto, el viajero puede encontrar una escala de valores a la inversa que podría proponerse como una suerte de activismo del espíritu enfrentado a esas estéticas dominantes aliadas con el lenguaje del poder, que hoy es el lenguaje del mercado.

Introducción

La exposición no se plantea como un recorrido histórico a través de la evolución de la Cultura Basura, sino como una disección de lo que podríamos llamar el Procedimiento Basura: o sea, la estrategia que nos permitirá reivindicar un nuevo placer estético fundamentado en la complicidad y la ironía y orientado a detectar belleza donde el buen gusto establecido determina que no la hay.

Apartados de la exposición

1.- LA BELLEZA DEL MONSTRUO
2.- EL PALADAR MECANO
3.- LA VANGUARDIA CASUAL
4.- ACTIVISMO/BIZARRISMO
5.- EL IMPERIO DE LA BASURA
6.- LIVING LA VIDA BASURA

La Belleza del MonstruoLa Cultura Basura consiste en sucumbir a la belleza de lo monstruoso. Por eso, el recorrido parte de la primera industria del espectáculo que colocó bajo los focos a aquellas formas de excepcionalidad que surgían en las lejanías de la hermosura: el ‘freakshow’ o feria de fenómenos humanos. En ese ámbito está el germen del impulso que, más tarde, se transformará en una fascinación por el arte aberrante, inarmónico, estéticamente discutible –la tristeza kitsch de pintoras como Margaret Keane y su larga lista de imitadores– o moralmente reprobable –los trazos entre macabros e ingenuistas del llamado ‘serial killer art’–. La Cultura Basura es, en ocasiones, una arqueología pop, una reivindicación –entre irónica y sincera– de estéticas que la evolución incesante de las tendencias podría condenar a un injusto olvido: es el caso del urbanismo desarrollista y la arquitectura turística de la España de los setenta reivindicadas en páginas web como Torremolinos Chic o Zaragoza De Luxe.

Exposición
Esta primera sección de la muestra reproduce los ambientes de freakshow (feria de monstruos humanos) de principios del siglo xx; presenta obra original de Margaret Keane y de algunos de sus seguidores (Igor, Gig, Ozz Franca); reúne una selección de reproducciones procedentes del mercado perverso y alternativo de los serial killers (Charles Manson, John Wayne Gay, Herny Lee Lucas…) y, vía Internet, aproxima al visitante al urbanismo y la arquitectura desarrollista de los setenta reivindicados por algunos colectivos.

El Paladar MecanoLa Cultura Basura suele ser una construcción de la mirada del espectador: una epifanía experimentada por un ojo atento que necesita desarrollar unos peculiares rituales de disfrute y goce estético para compartir y perpetuar ese momento de placer privado. El espectador mutante, entregado a la ceremonia lúdica y colectiva de desmontar una mala película en el curso de una sesión de culto de madrugada, tiene muy poco que ver con el cinéfilo, dispuesto a contemplar una obra maestra del séptimo arte desde cierta pasividad reverencial. El espectador basura posee el radar lo suficientemente afinado como para detectar tesoros en lugares imprevisibles, pero también debe saber articular los códigos de recepción que convertirán ese hallazgo en una forma distinta de arte. La Cultura Basura aboga por una comunicación activa y antidogmática entre la obra y el consumidor

Exposición
Una sucesión de vitrinas repletas de programas de cine, carteles, objetos promocionales de películas, flyers, revistas… permite al visitante hacer un recorrido por una historia alternativa del cine. La sección culmina en un pequeño auditorio donde se proyecte la película Carne.

La Vanguardia CasualEl creador basura suele formular sus hallazgos sin un plan previo. La obra basura en estado puro es impremeditada, espontánea, natural: un fruto de las buenas intenciones, que, en algunos casos, llega a unas soluciones estéticas extremas emparentadas, por puro azar, con la transgresión de los lenguajes consensuados que proponen las vanguardias. La Cultura Basura es, en la mejor de sus expresiones, una especie de vanguardia casual, que se sitúa en las antípodas de la mediocridad. El caso de Ed Wood jr., considerado el peor director de la historia del cine, es ejemplar en este sentido: la intensidad de sus incorrecciones cristalizó en una serie de trabajos irrepetibles, de esquiva belleza, que han tenido influencia posterior en los hallazgos de un creador de tan marcada vocación experimental como David Lynch.

Exposición
Una aproximación a la figura de Ed Wood, icono del cine basura, a través de audiovisuales y objetos diversos relacionados con el cineasta

Activismo/BizarrismoRebuscar en la basura cultural es, también, un método posible para construirse un menú estético al margen de los dictados de mercado. En unos tiempos en que las dictaduras del gusto parecen asfixiar toda posibilidad de disidencia estética, el esteta basura tiene la responsabilidad de establecer su religión privada rescatando iconos del olvido, reciclando discursos más allá de su intención original. Algunos coleccionistas de vinilo de vocación basura han encontrado yacimientos de talento e insólita experimentación en zonas que habían sido obviadas por las listas de éxitos y las historias oficiales del pop.

Exposición
Diez habitaciones distintas destinadas al culto de diez músicos: The Shaggs, Daniel Johnston, Heino, Luixy Toledo, Tamara y William Shatner, entre otros.

El Imperio de la BasuraLa televisión es el medio que, en cierto sentido, ha acabado pervirtiendo el funcionamiento y la naturaleza de la Cultura Basura: en ese contexto, la basura se convierte en esperanto populista y abandona su poder transgresor. Es entonces cuando el espectador corre el peligro de perder el control del mecanismo. No obstante, en el Imperio de la Basura, aún es posible establecer jerarquías, identificar y aislar fenómenos de culto dignos de estudio. Y, también, al espectador –reducido por el medio a consumidor pasivo– le queda una última posibilidad de venganza: trocear el discurso mediático poniendo en evidencia su manipulación, convirtiendo sus jirones sacados de contexto en la sucesión evolutiva del graffiti.

Exposición
Un montaje audiovisual permite al visitante un paseo por los productos basura de la televisión.

Living La Vida BasuraLa palabra ‘basura’ adjetiva cada vez más aspectos de lo cotidiano: trabajo, comida, contratos, comunicación, sexo… Si la Cultura Basura ha sido un gratificante simulacro de arte para los tiempos de las estéticas teledirigidas, los sucesivos simulacros que asumen el lugar y la función de muchas de nuestras experiencias naturales parecen gritarnos al oído que vivimos una vida basura. Cerrando un círculo, las páginas web personales podrían interpretarse como un reflejo cibernético del ‘freakshow’, donde nosotros nos hemos convertido en nuestros propios monstruos, exhibiendo en el vacío del ciberespacio los límites de nuestra propia mediocridad. No obstante, quizá este no sea, todavía, el final del camino."

 
En esta "cultura basura" (además con rima consonante y todo), y haciendo espeleología en el (mal) gusto, podemos integrar el universo perverso de lo FREAK o frikismo (da lo mismo).
No obstante, no todos los "freaks" son iguales, pues los hay naturales y artificiales, involuntarios e involuntarios, espontáneos y prefabricados, con diversos objetivos (un caso sería el famoso personaje de ficción Rodolfo Chikilicuatre, que ya comentaremos puesto que hoy es su gran día) y con mayor o menor fortuna y eco social (aunque actualmente todo se amplifica mucho más gracias a internet y las nuevas tecnologías).
 
Pero ¿existe una clasificación de lo FREAK?…
 
CONTINUARÁ
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3 Respuestas a “ORGULLO FREAK, “FRIKIS”, CHIKILICUATRE Y EUROVISIÓN

  1. Muy interesante la explicación. Sobre todo en este tiempo en el que todos usamos términos y no siempre áplicándolos adecuadamente, no sabiendo muy bien de qué proceden.
    Recuerdo una canción (del tiempo en que yo era una forofa de bailarlo todo en la disco) cuyo estribillo era "Freak out!", pero como no sé – no prestaba atención tampoco – al resto de la letra, no sé a qué se refería, si a "volverse loco" bailando o a qué.
    Desde luego, el Chiquilikuatre este me horrorizó bastante y hasta me produce vergüenza ajena (¿qué van a pensar por esa Europa de Dios de los españoles, xD?!!!!) En fín, que no le pillo el punto a esta "estética del mal gusto". A lo mejor es sólo para reir y divertirse…
     
    Un abrazo
     

  2. Excelente entrada, la explicación es clara y muy entretenida. Entrega conceptos que, a veces son usados porque se ponen de moda y no conocemos su significado. Felicitaciones.
    Gracias Víctor por tu visita a  mi espacio, y por entregarme un ratito de tu tiempo para poner un comentario. Me quedaré leyendo un rato más en este interesante rincón. Chao, un beso.

  3. Casi una tesis doctoral sobre el frikismo! Que excelente entrada!!!  Recuerdo esa expo en el CCCB y era realmente horrible 😀
    Creo recordar que salía alguna de las glorías de la España cañí como Rapael y alguna otra… Realmente la educación del buen gusto de esa epoca gloriosa era algo inexistente.. y ablando de frikis, no se si A , B o C (me lo clasifique plis) que opinas del museu de Banyoles o del propio Salvador Dalí ?
     
    También recuerdo la espeluznante peli de Tod Browning, bellas imagenes de individuos de aspecto terribles (los pobres)…
     
    Besos, K 

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