PETER PAN 4: LIMPIEZA PRIMAVERAL (CUANDO WENDY CRECIÓ)


…La señora Darling vio cómo le temblaba la boca y le hizo esta bella oferta: que Wendy se fuera con él durante una semana todos los años para hacer la limpieza de primavera. Wendy habría preferido algo más permanente y le parecía que la primavera iba a tardar mucho en llegar, pero esta promesa hizo que Peter se volviera a poner muy contento. No tenía noción del tiempo y corría tantas aventuras que todo lo que os he contado sobre él no es más que una mínima parte. Supongo que porque Wendy lo sabía, las últimas palabras que le dirigió fueron en tono quejumbroso:

-Peter, ¿verdad que no te olvidarás de mí antes de que llegue la limpieza de primavera?

Naturalmente, Peter se lo prometió y luego se alejó volando. Se llevó consigo el beso de la señora Darling. El beso que no había sido para nadie más Peter lo consiguió con gran facilidad. Curioso. Pero ella parecía satisfecha.

Michael creyó más tiempo que los demás, aunque se burlaban de él: por eso estaba con Wendy cuando Peter fue a buscarla a finales del primer año. Se fue volando con Peter con el vestido que había tejido con hojas y bayas en el País de Nunca Jamás y lo único que temía era que él pudiera notar lo pequeño que se le había quedado, pero no se dio cuenta, pues tenía muchas cosas que contar sobre sí mismo.

Ella había estado esperando con ilusión mantener emocionantes charlas con él sobre los viejos tiempos, pero las nuevas aventuras habían ocupado el lugar de las viejas en su cabeza.

-¿Quién es el capitán Garfio? -preguntó con interés cuando ella habló del archienemigo.

-¿Pero no te acuerdas -le preguntó, asombrada- de cómo lo mataste y nos salvaste a todos la vida?

-Me olvido de ellos después de matarlos -replicó él descuidadamente.

Cuando expresó una esperanza incierta de que Campanilla se alegrara de verla, él dijo:

-¿Quién es Campanilla?

-Oh, Peter -dijo ella, horrorizada, pero ni siquiera se acordaba después de que se lo hubiera explicado.

-Es que hay tantas -dijo-. Supongo que habrá muerto. Supongo que tenía razón, pues las hadas no viven mucho tiempo, pero son tan chiquititas que un breve espacio de tiempo les parece muy largo.

Wendy se sintió dolida al descubrir que el año que había pasado era como si fuera ayer para Peter: a ella le había parecido un año de espera muy largo. Pero él seguía siendo tan fascinante como siempre y pasaron una primavera maravillosa haciendo la limpieza de la casita de la copa de los árboles.

Al año siguiente no vino por ella. Esperó con un vestido nuevo porque el viejo sencillamente ya no le entraba, pero él no llegó.

-A lo mejor está enfermo -dijo Michael. -Sabes que nunca está enfermo.

Michael se acercó a ella y susurró, con un escalofrío:

-A lo mejor está enfermo -dijo Michael. -Sabes que nunca está enfermo.

Michael se acercó a ella y susurró, con un escalofrío:

-¡A lo mejor no existe tal persona, Wendy!

Y entonces Wendy se habría echado a llorar si Michael no hubiera estado llorando ya.

Peter llegó para la siguiente limpieza de primavera y lo raro era que no era consciente en absoluto de que se había saltado un año.

Ésa fue la última vez que la niña Wendy lo vio. Durante cierto tiempo trató por él de no tener dolores de crecimiento y sintió que le era desleal cuando obtuvo un premio por cultura general. Pero fueron pasando los años sin que apareciera el descuidado chiquillo y cuando volvieron a encontrarse Wendy era una mujer casada y Peter no era más para ella que el polvillo del baúl donde había conservado sus juguetes. Wendy era adulta. No tenéis que apenaros por ella. Era de las que les gusta crecer. Al final crecía por su propia voluntad un día más deprisa que las demás niñas.

A estas alturas todos los chicos eran ya mayores y se habían estropeado, así que apenas merece la pena decir nada más sobre ellos. Podéis ver cualquier día a los gemelos, a Avispado y a Rizos ir a la oficina, cada uno con una cartera y un paraguas. Michael es maquinista. Presuntuoso se casó con una dama de la nobleza y por eso se convirtió en lord. ¿Veis a ese juez con peluca que sale por la puerta de hierro? Ése era Lelo. Ese hombre con barba que no se sabe ningún cuento para contárselo a sus hijos era antes John.

Wendy se casó de blanco con un fajín rosa. Es raro pensar que Peter no se posara en la iglesia para prohibir las amonestaciones.

Los años volvieron a pasar y Wendy tuvo una hija. Esto no debería escribirse con tinta, sino con letras de oro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s