DOS POEMAS DE PEDRO SALINAS


El alma tenías

tan clara y abierta,

que yo nunca pude

entrarme en tu alma.

Busqué los atajos

angostos, los pasos

altos y difíciles…

A tu alma se iba

por caminos anchos.

Preparé alta escala

-soñaba altos muros

guardándote el alma-

pero el alma tuya

estaba sin guarda

de tapial ni cerca.

Te busqué la puerta

estrecha del alma,

pero no tenía

de franca que era,

entradas tu alma.

¿En dónde empezaba?

¿Acababa, en dónde?

Me quedé por siempre

sentado en las vagas

lindes de tu alma.

Pedro Salinas: Presagios (1923)

No me fío de la rosa

de papel,

¡tantas veces que la hice

yo con mis manos!

Ni me fío de la otra

rosa verdadera,

hija del sol y sazón,

la prometida del viento.

De ti, que nunca te hice,

de ti, que nunca te hicieron,

de ti me fío, redondo

seguro azar.

“Fe mía”, Seguro azar (1929)

VIDA Y OBRA DEL POETA:

poemas en la voz de salinas y otros

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